sábado, 22 de diciembre de 2012

Nacho Vegas, tristeza post apocalíptica


Bueno, ya pasó. Oficialmente es 22 de diciembre y los pronósticos mayas sobre el fin del mundo no se han cumplido. Ya advertían muchos que el extraño gusto occidental por el placer masoquista de lo esotérico y lo apocalíptico había llevado a malinterpretacinoes deliberadas de lo que los mayas habían predicho como un "cambio de ciclo".

El enésimo día del juicio final ha pasado y no se me ocurre mejor canción para definir mi estado de ánimo al respecto que este tema del gran Nacho Vegas, "la gran broma final", incluída en su disco La zona sucia, editado el pasado 2011.

Seguimos vivos, si, pero seguimos igual. Es difícil saber que tipo de muerte es peor para una especie como la nuestra. Lo triste es estar seguro de que, para el planeta, lo mejor habría sido librarse de nosotros de una maldita vez.


Por suerte nos quedan cosas como la música y el odioso afán cibernético de chascarrillos en las redes sociales sobre el tema pasarán en pocos días. Lo malo es que el ciclo no ha cambiado, y en lugar de hacer comentarios pseudo ingeniosos sobre el fin del mundo volveremos a las gilipolleces de siempre. En fin, os dejo con el tito Vegas. Una buena canción para decir: basta.


lunes, 17 de diciembre de 2012

Freedonia, soul español exportable


Que en el territorio español hay voces y músicos con intenciones y cualidades para formar bandas que nada tengan que envidiarle a los míticos reyes del black sound americano... ya lo sabía. Lo que es mucho menos frecuente es que esas bandas superen la comodidad del cover y del concierto en el pub con los amigos, y tenga suficiente ambición y personalidad para buscar su propio sonido y hacer sus propias composiciones sin ningún tipo de complejo.

Freedonia es una banda madrileña, liderada por Aurora García, una fuerza bestial de la naturaleza con una voz prodigiosa que encandila a todo aquel que la ve en directo con su osada y lograda apuesta por la vieja y sensual performance blusera de las grandes voces del género de antaño, y que recuerda un poco (y salvando las distancias de todo tipo) a su admirada Tina Turner. En total, 10 músicos (sección de vientos incluída) que no se esfuerzan nada en disimular una devoción absoluta por los viejos mitos del soul, r&b y funky clásico. Marvin Gaye, Etta James, Aretha Franklin, Wilson Pickett, James Brown... la mejor de vuestras semillas ha germinado en la capital española.

Su primer álbum, editado este 2012 que se acaba y titulado como la banda (un guiño a un mundo inventado por los hermanos Marx en una de sus películas), ha sido posible gracias al crowfundig, un método bastante conocido a estas alturas que consiste en la aportación modesta de amigos, extraños y fans a través de internet para sacar adelante un proyecto en el que los idiotas de la industria no están dispuestos a invertir.

Ahora que las listas de mejores discos del año empiezan a salir debajo de las piedras, ha sido todo un consuelo ver que dentro de la tendencia hacia los grupos indies de voces deprimentes, conceptualismo rancio y posmoderno y tonillos repetidos hasta la naúsea, que en alguna que otra lista alguien le abría un hueco a esta fantástica banda cuyo primer disco, por si no lo he dicho aún, en el que todas y cada una de las canciones son de cosecha propia... es una auténtica maravilla.

El disco ha sido grabado a la vieja usanza, en analógico, un grupo tocando junto para un 8 pistas con la romántica y mágica intención de ser distribuido en vinilo, el formato en el que sin duda mejor podrás escuchar esta delicia.

Si a esto le sumamos que en directo tienen ganada la fama de grupo arrollador e impresionante... no me queda más remedio que recomendaros a todos estar al loro de sus próximos conciertos y hacer de ellos una prueba más de que la industria no tiene ni puta idea de música.

No me enrrollo más. Os dejo con unos cuantos buenos ejemplos:

jueves, 6 de diciembre de 2012

In Memoriam: Dave Brubeck


Dave Brubeck habría cumplido hoy 92 años. Sin embargo, su espíritu jazzero se negó a redondear la cuenta y dejó el compás impar por un solo día, ya que en el dia de ayer, el corazón del mítico compositor y pianista estadounidense dejó de latir.

Líder de la Dave Brubeck Band, se codeó con el gran Paul Desmond, autor del popularísimo "Take five", con el que la banda traspasó la selecta e intelectualoide barrera de los círculos de aficionados al jazz y llegaron a todo el mundo, logro pocas veces conseguido por ninguno de los grandes del jazz.
Sin embargo, el éxito de este hit comercial persiguió al bueno de Dave, haciendo malinterpretar en muchas ocasiones su estilo y condenando con prejuicios el resto de su trabajo. Eso a pesar de que, ya lo aviso, "take five" era una alegre y divertida composición que conseguia un equilibrio perfecto entre comercialidad y jazz innovador, con el que el disco de 1959 titulado "time out" consiguió ser el primer disco de jazz en alcanzar la venta de medio millón de copias.

Sea como fuere, su refrescante estilo cool jazz, junto a su alianza con el saxo de Desmond,  llevaron a la banda a ser uno de los primeros estándares de jazz moderno, antes de su separación en 1967. Diez años después, el gran Paul Desmond nos dejó.

Hoy, cuando el señor Brubeck habría cumplido 92 años, quizá en alguna otra parte haya una buena fiesta en la que él y Paul se toquen algunas viejas canciones, para celebrar el reencuentro y rememorar aquellos hermosos tiempos de música y vida.

Por suerte nos quedamos con su música.





jueves, 15 de noviembre de 2012

Estados de ánimo incontenibles: "Psycho Killer" de Talking Heads


Bueno, la primera huelga general a nivel europeo ha finalizado oficialmente hace practicamente un par de horas. Justamente ayer, cuando recién comenzaba, os dejé un poco de buen rollo surfero con el señor Donavon Frankenreiter, pero después de que la historia se repita como siempre y de que la impotencia me embargue, necesito volver aquí y esta vez si, hacerle una dedicatoria concreta y envenenada a nuestros señores gobernantes y a sus perros de presa.

Un chico de 14 años con una brecha en la cabeza en Tarragona. El policía antidisturbios dice que le dio sin querer después de que la porra rebotara en la mochila de un antisistema. Más de 123 detenidos. Más de 75 heridos. Macro manifestaciones por toda España (también Italia, Francia, Portugal, Chipre y Malta). Cifras ridículas del gobierno, que cifran las espectaculares movilizaciones en 35 mil personas (WTF?). Declaraciones del ministro de Guindos diciendo que la única salida es la que plantean ellos. Nefastas coberturas informativas de los grandes grupos de comunicación. Farolas y alumbrado público encendido durante todo el día para maquillar la bajada del consumo energético y desacreditar el éxito de la movilización. Descontento, manipulación, frustración... y la conocida sensación de que al final nada de esto servirá de nada y de que el mundo cada dia se sigue convirtiendo en un lugar cada vez más injusto, más desoladoramente injusto.

 Nada va a arreglar que yo repita lo que todo el mundo. Pero vengo aquí, y de algún modo misterioso espero que esta canción retumbe en los oídos de la clase política y económica, al son de nuestros pasos hacia la victoria... o al menos que calme un poco la bestia infecta que hay en mí, con el edulcorante de la esperanza en la justicia poética. Especialmente dedicada a la clase política, a la clase bancaria y financiera, a todos los poderosos, a los jugadores de fútbol... y en especial al servicio de antidisturbios de la policía, el más despreciable y cobarde cuerpo de seguridad que se haya creado jamás. A vosotros, por cobardes, por violentos, por hijosdeputa sin escrúpulos y sin principios morales, malditos borregos, verdugos de los poderosos... para vosotros, idiotas muertos de hambre que teneis familia y amigos a los que cada día golpea este sistema mundial de injusticia, que nos traicionáis por defender a vuestros miserables dueños y que además parecéis disfrutar en el proceso y en la falsa ilusión de poder que os ceden por un rato... os dedico esta magnífica canción. No os podréis quejar, porque es muy buena.


Talking Heads fue una banda de rock norteamericana nacida a mediados de los setenta que se separó en el año 1991. Liderada por David Byrne, contó a partir de su segundo disco con Brian Eno en la producción. Los coqueteos con el punk, la new wave y el funky los convirtieron en una de las bandas con más éxito de la historia del rock.
El tema de hoy, "Psycho Killer", pertenece al primer álbum de la banda, llamado "Talking Heads: 77", y aunque fuera un temazo como para mantener al grupo en el olimpo unos años, no fue en aquel momento su pasaporte al éxito, que llegaría más tarde, sobretodo a partir del segundo disco, con una versión del "take me to the river".

En fin, poco más. Franz Ferdinand y la ola de grupos de ese estilo están muy bien, pero escuchad esto. Rara vez los aprendices superan a los maestros.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Donavon Frankenreiter, surf en tiempos de guerra


¿No os ha pasado alguna vez que os hablan de un tipo o de un grupo que hace una música denominada "Surf rock"? Reconozco que incluso yo, que nunca he terminado de tener ni puñetera idea de que era eso del rock "surfero" he utilizado la expresión más de una vez para nombrar a ciertos grupos o solistas. Ante la falta de definición exacta, uno no tiene más remedio que guiarse de las asociaciones. ¿que tienen en común grupos como los Beach boys, Dick Dale & the Del-Tones, Ben Harper o Jack Johnson... con el surf?

Como no tenía ni puñetera idea, he tenido que documentarme un poco. Básicamente, el género "surf rock" o "música surf", nació a principios de los sesenta en la costa de California, y su máximo estandarte fue Dick Dale, del que, aún sin haberle dedicado una entrada propiamente dicha, ya he hablado en este blog más de una vez.
El sonido propio de esta música es ambiguo, ya que la etiqueta está basada realmente en la forma de vida surfera de la costa oeste americana. De echo, la primera música en ser etiquetada bajo este ambiguo género (Beach Boys, Dick Dale, The Chantays) se diferencia bastante de la nueva ola (perdón por el chiste) de música surf que defienden gente como el señor Donavon Frankenreiter, de quien en realidad os vengo a hablar hoy, y otros como su buen amigo Jack Johnson o el más popular Ben Harper. En lo musical, todas tienen en común el rock ligero y alegre, las melodías pegadizas, y la tendencia a fusionar con géneros desde música negra como el soul o el funky, hasta tendencias mucho más cercanas al Garage. No importa si haces música instrumental para bandas sonoras de Tarantino o si prefieres baladas sexys con las que encandilar a las chicas en las noches de verano en la playa.

Sin embargo para hacer música surf, al parecer, tienes que entrar de lleno en el ambiente surfero. Ser escuchado en el ambiente surf clásico estadounidense, hacer alusiones al modo de vida surfero en las letras, haber nacido en la costa Oeste, y andar por los mismos derroteros que los antes mencionados. No sé si me explico, pero Jamiroquai, por mucho que a veces suene parecido, no tiene cabida en este género.

(da igual, te queremos Jami)

Me estoy liando porque en realidad me importa una mierda la historia del surf rock, el surf y casi el rock. Hoy vengo a presentaros al señor Donavon Frankenreiter, que por cosas como haber nacido en California, y ser un fiel alumno de su amigo Jack Johnson, necesitaba posiblemente una contextualización más escueta que esta.

¿y por qué él?

Pues por varias razones. Primero porque lo conocí de casualidad en un festival en Lisboa, en el que la cabeza de cartel era Ben Harper, y este completo desconocido hasta aquel momento para mí, apareció a eso de las 5 de la tarde e hizo el mejor concierto que vi aquel dia, dejando en un ridículo espantoso al bueno de Ben. Hoy entré aqui con la intención de hablar de Harper, pero recordé esto y pensé: "que le follen, hablemos de Frankenreiter";
Segundo porque este blog nació con el espíritu de hablar, siempre que fuera posible (se que traiciono este principio demasiadas veces) de grupos o artistas con poca repercusión mediática.
Tercero porque este tio es muy bueno. Cuarta porque por alguna razón me cae bien, y me trasmite cierta sensación de autenticidad a pesar de su pepelón de surfero perroflauta follador. Quinta porque tiene un nombre acojonante, que aunque jode al principio porque no sabes muy bien como pronunciarlo, cuando le pillas el truco te puedes pegar la vacilada de decirle a alguien: "¿has escuchado lo último de Donavon Frankenreiter?. El navo de Frankestein. Y ya está, si había una sexta razón se me ha olvidado.

Cabe decir también que antes de dedicarse a la música (y durante), Donavon fue surfero profesional. Comenzó en la música con el grupo " Peanut Butter and Jam". Luego formo la banda "Sunchild", con un sonido más retro, en la que llegaron a hacer covers de grupos como los Rolling Stones, The Allman Brothers o incluso Van Morrison. En este grupo, sin embargo, Donavon tan solo se dedicó a tocar la guitarra, hasta que en 2001 la banda se disolvió. Tras ese año, definitivamente se lanza en solitario y se declina por el surf rock.

Jack Johnson produjo su primer disco, que sería lanzado en Australia en 2002 (llegó a Estados Unidos en el 94). Su primer disco, homónimo, le abrió las puertas para lanzar en 2006 el exitoso "Move by yourself". Lo siguieron tres discos más que en España han pasado sin pena ni gloria hasta que en este 2012, se publicó su último trabajo, "Start Livin". Entre medias ha tenido tiempo de seguir surfeando, colaborar en varios proyectos, hacer un disco a medias con Jack Johnson y pasearse por festivales de medio mundo. Quiero pensar que no le habrán faltado mujeres y marihuana. Chicos, existe una vida mejor que la nuestra, esa es la conclusión.

Y ya está, bastante tonterías he dicho. Dentro de unas horas empieza la primera huelga general a nivel europeo. Como ya estamos sobreencabronados, no hace falta que os venga con Rage Against the Machine, Ska-P o Victor Jara. Os dejo un poquito de buen rollo... y mañana todos a la calle.





jueves, 8 de noviembre de 2012

canciones navajazo: "Algunos hombres buenos" de Los Rodríguez


A ver, no me quiero enredar. Los Rodríguez fueron un grupo hispano-argentino, muy conocido en nuestro país en la década de los 90. Formada por Ariel Rot, Andrés Calamaro, y los españoles Julián Infante, Germán Vilella y Daniel Zamora, empezó siendo el proyecto de continuación de Tequila, banda de la que procedía Rot, pero se acabó convirtiendo en algo muy distinto gracias, sobre todo, a la incorporación de un Andrés Calamaro que por suerte se hizo con los mandos, aunque eso significara la desaparación de la banda en el año 1997.

Con claras influencias de grupos de rock anglosajón clásico como los Rolling Stones, la influencia del rock argentino, sumada a que Calamaro nunca puedo contener su espíritu innovador fusionando todo tipo de músicas latinas, boleros, tangos, country y todo tipo de intentos de emulación de su gran ídolo, Bob Dylan... hacen de los Rodríguez una banda peligrosamente ecléctica.
Desgraciadamente, muchos solo los recuerdan por hits comerciales como el tema "sin documentos", y asocian el grupo a lo que yo llamaría: "música de verbena". Sin embargo, Los Rodríguez son mucho más que eso.

No voy a profundizar hoy en ellos porque, aunque finalmente me he decidido a hablar solamente de una canción en concreto, hablar de los Rodríguez es hablar de uno de los grupos que más escuché en mi infancia, y que por tanto tendrán su debido homenaje en algún otro momento.

De uno de los discos que más escuché en mi adolescencia, "Palabras más, palabras menos", editado en 1995, os traigo el tema que nos ocupa hoy, "Algunos hombres buenos", pista que cerraba el disco con un sabor agridulce. Una de esas letras que, si eres un poco suavón aunque trates con esmero de ocultarlo, como yo, se te quedan en la cabeza para siempre.

No diré mucho más. Una pena que no haya videoclip. Espero que la disfruten.

viernes, 2 de noviembre de 2012

nuevos equilibristas: NEGRAMARO


No creo que haya un blog de música con menos éxito y afluencia que este. Pero quería pasarme para quitarle el polvo y para aclarar que no es ese el motivo de su inactividad. Siempre he sido un inconstante y, supongo que la escasez de demanda ayuda en este caso, pero igualmente necesito mis largas temporadas de inexistencia virtual.
Aún así, aunque a nadie le importe, ahora que ando rastreando nuevas tierras, no tengo más remedio que hacerme eco de algunas de las nuevas músicas que me estoy encontrando por aquí. Hoy, para todo aquel que desconozca por completo la escena musical en Italia, vengo a presentaros a un grupo que, si bien no es lo mejor que he oído, si que me parece al menos un ejemplo de malabarismo que en España suele costar más trabajo encontrar.  

Negramaro es el nombre de un grupo italiano de Rock comercial, rock/pop... o lo que en realidad cualquiera de nosotros llamaríamos directamente pop/rock, para ser más justos... que ocupan un puesto privilegiado en Italia. Sin ser "el gran grupo de rock", han conseguido ser respetados por otros músicos más independientes, además de ocupar su gran lugar en las emisoras de radio y las televisiones. Es decir, Negramaro (el nombre procede de un tipo de vino típico de la región de Salento, "Negroamaro", de donde procede el grupo) ha conseguido lo que en España sería un rompecabezas: ser un grupo comercial, con llegada al gran público, sin ser unos vendidos ni dejar de tener sus propias señas de identidad, y sin ser tampoco lo suficientemente innovadores y arriesgados como para acabar dándose chocazos en el yermo terreno de la música de culto independiente.
Algo que para nosotros es impensable, en otros países, sobre todo como Estados Unidos, inventores de este equilibrio, y también Italia... parece ser que ocurre.

 Os insisto tanto en esta circunstancia porque, por mucho que lo neguemos, nos influye muy directamente en nuestra relación con la música que escuchamos, los sentimientos que, socialmente, asumimos hacia ella. Al igual que al escuchar cualquier grupo medianamente de culto, cualquier disco de edición limitada que alguien te pasa en una trastienda, o cualquier música con la etiqueta de la prohibición o de lo exclusivo se nos pone con más facilidad la piel de gallina... los prejuicios negativos aumentan, al igual que los sentimientos de placer culpable o las verguenzas infantiles... cuando el grupo que nos ocupa está considerado "comercial".
Esto pasa mucho en España. Se me ocurren mil ejemplos:

 - Platero y tú eran la polla. Luego Fito empezó en solitario... y bien. Luego lo petó con un disco... y a partir de ahí, Fito apesta. (aunque en este caso, lo cierto es que, verdaderamente, Fito ha dejado de hacer música y se ha centrado en vender discos. Mi reivindicación es la siguiente: Vale, Fito apesta, pero dejadme oír sus primeros discos, que siguen siendo muy buenos, coño)
- M Clan pusieron en las radios un par de canciones que se hicieron famosísimas, aunque ya fueran covers de grandes músicos como Rod Stewart o la Steve Miller Band. Desde entonces escuchar a M Clan por tu cuenta es casi tan osado como ir al colegio con una mochila de Hello Kitty.
 - Pereza... para qué hablar de Pereza. Da igual que en cada disco saquen alguna joya de rock&roll hecho en español. Como les gusta a las niñas y nacieron con el sanbenito de "blandos", declararte fan es TATUARTE a Hello Kitty.

Podría seguir, pero me centraré en los aspectos positivos de este tipo de descubrimientos. Negramaro saltó a la fama con otros sistema totalmente imposible en nuestro país, el festival de San Remo. En la cultura italiana está más que aceptado como forma de darse a conocer al gran público, nacer de un festival de música popular destinado a sacar grandes talentos.
No solo grupos de rock/pop como Negramaro han salido de ahí. Pianistas de jazz contemporaneo, independientes, cantautores... El festival de San Remo ha dado italia la oportunidad de conocer a grandes talentos de su país que, posiblemente, no habrían tenido la suerte de llegar de otra forma.

Pensar en algo así en España es, como mínimo, bastante divertido.

Dejando las comparaciones culturales aparte... Negramaro es... esto que vais a oír. No hay más. Canciones con gancho, algunas muy pegadizas y potentes, otras más poperas y melosas, y todas con personalidad propia, con la voz de Giuliano, esa gran voz tendente al abuso del falsete que ya sospecho que a más de uno de mis amigos sacará de quicio, y que a más de otro lo enganchará al instante...
Canciones que pretenden gustar, pero que desgraciadamente para los amantes de lo maldito como nosotros... gustan. Al menos a mí, en este sentido, y aprovechando que estoy en Italia y aqui se puede hablar de música con menos miedo de ser tachado de maricona, me gustan, y mucho. Lo mismo parecen pensar muchos de los grandes músicos de la escena italiana e internacional, ya que entre sus numerosas colaboraciones, Negramaro cuenta a artistas tan diversos como Jovanotti, Elisa, o la cantante Dolores O´Riordan, líder de la mítica banda "The Cranberries"
Espero que a vosotros también os guste. Os dejo unos cuantos ejemplos.